El sangrado postoperatorio es una de las principales complicaciones
de la derivación cardiopulmonar en pacientes
que son sometidos a procedimientos quirúrgicos cardiotorácicos,
con una incidencia del 4 al 32%. Las estrategias
terapéuticas para esta complicación incluyen administración
de productos sanguíneos, antifibrinolíticos, protamina,
control de la acidosis e hipotermia y reexploración quirúrgica,
la cual es necesaria en el 3 al 5% de los pacientes y
se asocia a una elevada morbimortalidad secundaria a sepsis,
insuficiencia renal, arritmias auriculares y apoyo ventilatorio
mecánico prolongado.
El factor VII recombinante activado (rFVIIa) se introdujo
a la práctica clínica para el manejo de la hemorragia en
pacientes con hemofilia A o B que cursan con inhibidores.
Si quieres saber más da clic aquí
Si quieres saber más da clic aquí
No hay comentarios:
Publicar un comentario